Fibromialgia y sensibilidad al gluten

La fibromialgia es una enfermedad caracterizada por el dolor neuromuscular, cansancio crónico y la presencia de “puntos gatillo” en localizaciones concretas de la superficie corporal que desencadenan los síntomas.

Esta patología está generando actualmente controversia en el mundo de los autores médicos. Sus detractores afirman que no se ha llegado a demostrar ningún tipo de alteración orgánica en los pacientes y que, por ello, no es una enfermedad ni clasificable ni diagnosticable –inexistente para algunos-. Además, se argumenta que es una enfermedad que afecta en su práctica totalidad a los países desarrollados, centrándose en la población activa adulta de las clases sociales medias y altas. Esto parece justificar un patrón sesgado que, a opinión de muchos, no se corresponde con la distribución normal de las enfermedades y la descripción de la fibromialgia como una entidad clínica independiente es completamente artificial. Sin embargo, otros muchos especialistas afirman que la presencia de miles de personas describiendo una sintomatología común en diferentes lugares del planeta tiene el peso suficiente para poder agruparlos dentro de un síndrome definido.fibromialgia

Las causas de la fibromialgia son desconocidas y, por ello, se asocia a factores etiológicos predisponentes. Encontramos factores nerviosos (sensibilización central al dolor), factores neuroendocrinos, alteraciones del sueño y ciertos patrones familiares no bien definidos. También se ha asociado a enfermedades psiquiátricas, lo que potencia la idea de que esta patología corresponda a un tipo concreto de somatización.

En 2008, un estudio planteó la posibilidad de una asociación directa entre la fibromialgia y la presencia de una hipersensibilidad al gluten no celíaca. En este estudio se pretendía evaluar la potencia terapéutica de la dieta libre de gluten. En 2014, un nuevo ensayo realizado por colaboradores del Departamento de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid y Centros de Investigación en Nutrición y Salud apoyaba la hipótesis de la posible causa etiopatológica de la fibromialgia. En esta publicación se demostraba cómo 20 pacientes de fibromialgia no celíacos mejoraban significativamente al retirar el gluten de la dieta.

La justificación fisiopatológica que han recibido los resultados de estos hallazgos se ha relacionado con reacciones inmunológicas anómalas potencialmente desencadenadas por reacciones cruzadas entre el gluten y diferentes  antígenos virales o bacterianos. Estos corresponderían a infecciones previas, posiblemente durante las primeras etapas vitales, como la mononucleosis infecciosa por virus de Epstein-Barr o la Borreliosis de Lyme, una enfermedad causada por bacterias pertenecientes al género Borrelia y que son transmitidas por garrapatas.

Por supuesto, la fibromialgia es una enfermedad compleja y que se rinde a muchas concausas diversas y confluyentes. El papel del gluten en sus mecanismos patogénicos todavía está por demostrar.