¿Qué son las inmunoglobulinas?

Las inmunoglobulinas, también llamadas Ig, gammaglobulinas o anticuerpos, son proteínas glicadas presentes preferentemente en sangre, aunque también pueden encontrarse en otros fluidos en mucha menor concentración y que son sintetizadas por las células plasmáticas, que se corresponden a linfocitos B activados.

Existen distintos tipos (IgG, IgA, IgM, IgE, IgD) en función de ciertas características pero todas tienen la misma estructura básica: dos cadenas proteicas pesadas asociadas entre sí y dos cadenas ligeras asociadas anticuerpocada una a una cadena pesada. Los extremos de las cadenas ligeras y pesadas son variables y específicos para una molécula en concreto, llamada antígeno. Generalmente los antígenos suelen ser proteínas o azúcares propios de agentes patógenos invasores o de toxinas. Cuando inmunoglobulina y antígeno entran en contacto, ambos quedan unidos específicamente.

Con esta unión antígeno-anticuerpo las inmunoglobulinas llevan a cabo diversas funciones que ayudan a mantener la inmunidad. Por otro lado, esta especificidad existente entre el anticuerpo y el antígeno contra el que va dirigido es empleada en diferentes test, como los que ayudan a detectar las intolerancias alimentarias.

Las inmunoglobulinas pueden intervenir en procesos patológicos variados, en los cuales son clave para el desarrollo de enfermedades concretas.