Intolerancia a la lactosa

La intolerancia a la lactosa se corresponde a una serie de procesos patológicos que se desencadenan Lactosadespués de la ingesta de este tipo de azúcar. La lactosa es un componente de la leche y, por ello, podemos encontrarlos en todos los productos lácteos.

Al igual que la mayoría de las intolerancias a otros azúcares, la intolerancia alimentaria se debe al déficit cuantitativo o defecto funcional de la lactasa. La lactasa es una enzima que se encuentra en la superficie de los enterocitos (células encargadas de la absorción localizadas en la mucosa intestinal) y que se encarga de la digestión de la lactosa. Con esta digestión, la lactosa se hidroliza en glucosa y galactosa, dos azúcares simples que pueden ser absorbidos por el intestino.

Puesto que dicha enzima no actúa a niveles adecuados, se produce una digestión ineficaz. La digestión defectuosa de los azúcares conlleva:

  1. Malabsorción de los productos glucídicos: Puesto que los azúcares no se digieren correctamente no pueden ser absorbidos a nivel intestinal. Esto justifica el malestar general, los cólicos intestinales y los vómitos.
  2. Paso de azúcares no absorbidos a porciones distales de intestino
  3. Digestión de los azúcares por parte de la flora bacteriana en colon, que produce la síntesis de ácidos. Estos ácidos irritan la mucosa del colon y producen dolor y diarrea ácida.

La intolerancia a la lactosa es completamente independiente de procesos inmunológicos y de la síntesis de inmunoglobulinas de cualquier tipo. Esto hace que los test habituales no sean útiles para la detección de la intolerancia a la lactosa .