Test Alcat

De entre todos los test, el test Alcat es el más conocido. Se basa en el estudio de las inmunoglobulinas presentes en sangre contra una serie de productos alimentarios o componentes de los mismos.

Corresponde a un test cualitativo, es decir, no cuantifica la cantidad de inmunoglobulinas sino los efectos de las mismas. Las inmunoglobulinas activadas despiertan reacciones agresivas para poder defendernos de agentes externos, que se materializan en destrucción celular y hemólisis (ruptura de glóbulos rojos). Por ello, el test se basa en la extracción de una fracción de sangre y exposición de la misma a diferentes componentes de manera individualizada para comprobar la existencia o no de hemólisis.

La presencia de fenómenos hemolíticos ante una determinada sustancia, suscita la existencia de inmunoglobulinas preformadas contra esta y, por ello, se presume una alergia a la misma.